En el camino hacía una cultura del conocimieto, nos encontramos con algunos obstaculos que debemos allanar. Dos de ellos son el exceso de información y el encapsulamiento informativo. Me explico.

Las grandes ciudades, producen grandes soledades. Es verdad que estamos rodeados de gentes, pero la falta de comunicación, produce soledad. De la misma forma, el exceso de información produce desinformación porque se convierte en ruido, y para hacerse oir, hay que gritar mucho.

Quien más grita, no suele ser precisamente la ciencia, la filosofía, la ética o las humanidades, el “patio de vecinos” lo hace con más fuerza y con más frecuencia, y finalmente se impone.

Citando al profesor Rodíguez de las Heras, Catedrático y Director del Instituto de Cultura y Tecnología de la Universidad Carlos III de Madrid , “para crear cultura hay que ordenar la información”, y a mi me gustaría apuntar, que también sería muy conveniente bajar el ruido de fondo, y sobre todo el del patio de vecinos.

El patio de vecinos se caracteriza por lanzar mensajes llamativos, escandalosos, de cotilleo, de envidias, de celos y en general de las miserias humanas, que llaman más la atención, y como son informaciones que al final son inutiles en su mayoría, terminan convirtiendose en ruido.

Otra de las causas de incomunicación es el encapsulameniento de la información al que nos estamos dirigiendo.

La lícita libre elección de medio, nos hace ver la información desde un único punto de vista que nos permite permanecer en nuestra área de confort.

Apoyado en este principio de elección de lo que más nos interesa, las grandes empresas tecnológicas, como Google, Facebook o Amazon, nos ofrece aquello que piensa, o sus algoritmos deciden, que es lo que más nos interesa, creandonos una burbuja de información.

Los algoritmos, que actualemente ya emplean inteligencia artificial, nos ofrecen un mundo muy seleccionado, a partir de los datos recogidos de nuestra actividad, ya sea en internet o en el mundo físico, con el único objetivo de hacernos pasar más tiempo en Facebook, utilizar únicamente el buscador de Google o comprar exclusivamentre en Amazon, ya que aciertan enormemente nuestros gustos.

Bajar el ruído de fondo y abrir el encapsulamiento informativo son dos de los retos más importantes a los que nos enfrentamos hoy en día para crear una verdadera cultura científica.