Sabemos que, en cierta medida, Google es capaz de entender lo que lee

Tenemos claro que el objetivo de Google es intentar encontrar las mejores respuestas posibles a las preguntas que los usuarios escriben en la ventana de búsqueda. Podemos entender que el comportamiento de los usuarios (user signals) y la utilización adecuada de las frases y palabras clave (keywords / keyphrases) no sean suficientes para obtener esa meta, y aunque no sabemos a ciencia cierta como lo hace, si podemos intuirlo en base a estudiar los avances y las patentes que ha ido registrando Google con el paso del tiempo.

En el avance del entendimiento del contexto, Google está avanzando en varios campos concretos. Por un lado, se está intentando determinar como se relacionan entre si las palabras y los conceptos.

Incrustación de palabras

Una técnica interesante en la que Google está trabajando es la denominada incrustación de palabras cuya meta es la de averiguar que palabras están mas estrechamente relacionadas con otras palabras. Al analizar un número importante de textos se observa que hay términos que tienden a aparecer juntos conformando un diagrama de dispersión. Así se puede mostrar la distancia que separa ciertos términos entre si en una galaxia de palabras. Por ejemplo, el término “palabras clave” estaría más cerca del término “redacción” que de “utensilios de cocina”.

Entidades relacionadas

Siguiendo la lógica de la incrustación de palabras podemos llegar al concepto de “entidades relacionadas” por las cuales se clasificarían y agruparían los términos según sus significados.

Como afecta esto al posicionamiento de páginas y que podemos hacer

Si Google entiende el contexto, es probable que también lo evalúe. Cuanto mejor coincida su copia con la noción de Google del contexto, mejores serán sus posibilidades. Por tanto, en la creación de los textos se tendrán que cubrir los conceptos de manera exhaustiva, así como los conceptos relacionados presentando un trabajo completo que refuerce la autoridad en el tema concreto..
Los textos sencillos, directos y claros, que reflejen claramente las relaciones entre conceptos beneficiarán a sus lectores, y por tanto al posicionamiento en Google. Una escritura difícil de leer, inconsistente y pobremente estructurada será más difícil de entender tanto para humanos como para las máquinas.

Por tanto será importante centrarse en crear contenidos atendiendo a ciertas variables:

  1. Buena legibilidad. Es decir, hacer que el texto sea lo más fácil de leer posible sin comprometer su mensaje.
  2. Buena estructura. Es decir, añadiendo subtítulos claros y transiciones.
  3. Buen contexto. Es decir, agregando explicaciones claras que muestran cómo lo que está diciendo se relaciona con lo que ya se sabe sobre un tema.

Por tanto, cuánto mejor se escriba, más comprensibles serán los textos para los usuarios y, por tanto, para Google, ya que este, parece estar desarrollando un modelo que imita la manera en que los humanos procesamos el lenguaje y la información.

Google se parece cada vez más a un lector humano

Al final, el mensaje es que Google está tratando de ser, y se está convirtiendo, cada vez más en un lector real. Al escribir contenido bien estructurado, fácil de leer, claramente integrado en el contexto del tema con explicaciones amplias y oportunas, mejoraremos las posibilidades de obtener buenos resultados en los resultados de búsqueda.