En los últimos años, se ha demostrado que las comunidades microbianas que habitan en el ser humano influyen en la respuesta a los tratamientos inmunoterapicos contra el cáncer. Diversos tratamientos y la propia enfermedad pueden alterar la composición de este microbioma (comunidad de microorganismos, sus genes y metabolitos) haciendo que los tratamientos sean menos efectivos.

Para restablecer el microbioma a un estado saludable se está ensayando con éxito el transplante de microbioma fecal como una nueva arma terapéutica contra el cáncer.

Microbioma humano

Con el término microbioma hacemos referencia a la comunidad de microorganismos que habitan en nuestro cuerpo. Se compone principalmente de bacterias, hongos, arqueas, virus y parásitos, así como sus genes, sus metabolitos y las condiciones ambientales de las zonas del cuerpo en donde residen.

En general tendemos a pensar que los microbios son “malos”, sin embargo esto no es así, la gran mayoría de ellos son inocuos o beneficiosos para tener una vida saludable, y sólo unos pocos son patógenos.

En nuestro organismo el microbioma está en evolución constante. Antes de nacer, somos completamente estériles y es en el acto del nacimiento cuando empezamos a adquirir los primeros microorganismos de la microbiota (comunidad de microorganismos) intrauterina y vaginal de nuestra madre.

A lo largo de la vida, vamos adquiriendo el resto de microorganismos que componen nuestro microbioma adulto. Si medimos el microbioma de un adulto por el número de genes, estos suponen una proporción de 100 genes de microorganismos por cada gen humano.

La composición del microbioma afecta a la inmunoterapia oncológica

Desde hace años, el papel de la microbiota intestinal va tomando importancia en numerosas enfermedades, entre ellas, el cáncer. Varios estudios publicados apuntan a que los microbios que viven en el tracto digestivo humano pueden influir en la respuesta del cáncer a la inmunoterapia.

Un equipo de investigadores del Instituto Gustave Roussy de París, comprobaron que aquellos pacientes que se sometían a inmunoterapia tenían menor supervivencia si su microbioma había sido alterado por el uso de antibióticos previos utilizados para algún tipo de infección.

Un estudio del MD Anderson de Houston, Texas, demostró que los pacientes que respondían mejor a la inmunoterapia poseían una mayor diversidad de microbios intestinales.

Actualmente, se está investigando cuál sería la mejor composición del microbioma de un individuo para responder con eficacia a la inmunoterapia, por lo que se recomienda no automedicarse con probioticos u otros métodos.

Transplante fecal: ¿una nueva arma terapéutica contra el cáncer?

El objetivo del Transplante Fecal de individuos sanos a pacientes es el de manipular las poblaciones microbianas con intención terapéutica. Esta técnica se aprobó en 2013 por la FDA para el tratamiento de la recidiva de la diarrea causada por Clostridium dificile y se realiza, generalmente por medio de una colonoscopia.

Actualmente se está investigando como una de los procedimientos que ayudarían a restaurar una composición microbiana más óptima para la acción de la inmunoterapia.

Otra opción, en investigación, sería la de transferir, no ya el microbiota intestinal de un individuo sano, si no consorcios de microorganismos cultivados en laboratorio para evitar la variabilidad de los donantes.

Otras investigaciones apuntan a la posibilidad de restaurar el microbioma de un individuo concreto, mediante el uso de probióticos personalizados mediante bioingeniería.

Referencias:

  1. Cantón R y col. Microbioma. Observatorio de Tendencias de Medicina Personalizada de Precisión. Fundación Instituto Roche 2018.
  2. La flora intestinal afecta al éxito de la inmunoterapia oncológica. jano.es. 2017.
  3. Transplante de la microbiota fecal. MedlinePlus 2019.
  4. The Human Microbiome. Learn Genetics 2019.